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EL COLOR COMO SUJETO FOTOGRÁFICO


Los colores del noroeste mexicano : vivas, saturadas y brillantes.
Signos lingüisticos y gráficos, invasores y ostentatorios, reflejos de un turbo consumo y del dinero de la droga.

 

 

El estado de Sinaloa… Sus dominantes obvias, turbadas por la opacidad del polvo. El Gris-plomo de las balas. El magenta rojo de la sangre que fluye a flojo. El verde pino que realza la aridez de Badiraguato. El azul majestuoso y límpido del malecón de Mazatlán.

Los colores revelan lugares, ponen por delante de las manías, comportamientos, locuras destructoras, calores sofocantes polarizados.

Un reguero de pólvora, de tristeza… Negro profundo. Como si se debía aquí decir adiós sobre un futuro prometedor. El culto de Malverde y de Santa Muerte a guisa de chalecos antibalas.

La llamada sensual de las sirenas del océano, sus pieles embebidas yodo, tatuadas al cuarzo de la arena.
El verbo directo, duro y sincero de los varones, cubriendo al ritmo ensordecedor de la banda y de los tiroteos.

Un don para el gesto de bienvenida : una puerta anónima que se abre hacia la salvación y, permite escaparse de las balas perdidas.

La Sierra. Sinceridad y lealtad desde Antonio Apolonio Garcia ; prosa poética y sensible.

Los Juniors y la Vieja Guardia

Culiacán. Una ciudad moderna como otra. una base de doblez. Un lugar de diversión de los nuevos ricos donde olvidar, y hacerse olvidar.
Culiacán. Una plasticidad urbana a merced de los cambios de los códigos de honor : el horror del hiper y del turbo ; el cinismo y el sarcasmo mórbido.

No solo los corridos están enfermos.

Sinaloa y sus egerias, ahora capturadas, encarceladas, extraditadas.
Lágrimas de cocodrilos. Mandíbulas apretadas de déspotas que no merendarán más aguachile.
Su tierra que quisieron a su imagen, les es prohibida en lo sucesivo.
La elegancia no rima más con belleza. El sex-appeal esta encarnado por pin-up siliconada. Sinaliconada Jr Ltd.

¿ Cuándo la noche cae y cuando se acerca la crepitación de los cuernos de chivo, todavía soñamos aquí, del regreso providencial de un hombre de la Vieja Escuela ?

 

Narcocultura en Sinaloa